logo_small  





Interviste
 
ENTRE GALLOS Y MEDIANOCHE, TOCA EL REY DEL TANGO RAUL GARELLO
di Mauro Apicella
'La Nacion', 24 marzo 2008 (estratto)

-Yo sostengo que uno siempre escribe lo mismo. Quizá porque no se queda conforme. Escribí un concierto para bandoneón y orquesta, pero acá no está estrenado. La ópera tampoco. La terminé hace un año. Pero bueno, estamos en un país mágico. De tantos años con la Orquesta del Tango sé lo que es trabajar con organismos. ¡Hay que tener una paciencia!

 

 

-¿Cómo está la orquesta?

 

-En algunos aspectos hay asignaturas pendientes. No voy a ponerme a acusar a unos ni a otros. Pero muchas veces no se logra la concreción o la consolidación de los proyectos porque el que llega [a la gestión pública] piensa que quien estuvo antes hizo todo mal. Y las cosas no han de ser tan así. Pero siempre estamos como empezando de cero. Parece una condición inherente a nuestra naturaleza.

 

-¿Puede ser algo inherente a las letras del tango la referencia a su música y a Buenos Aires?  

 

-No había pensado en eso. Habrá alguna cuestión psicológica. Pero yo prefiero tomar el contexto. El tango está en nuestro ADN, como todas aquellas cosas, buenas y malas, que nos han pasado. Vivimos buscando, por eso me parece de lo más normal. Yo suelo decir que el tango es la música de fusión por excelencia. Tiene, por ejemplo, todo el Mediterráneo adentro. Por eso es que tiene repercusión en tantas partes del mundo. No nos damos cuenta de eso. Y por eso creo que tiene que ver con buscar identidad. O quizás una manera de celebrar el hecho de haberla encontrado. El tango es algo de jóvenes y lo sigue siendo.

 

-En alguna época no lo fue.

 

-Pero es producto de gente joven. Todas las orquestas que vi cuando empecé y que veo hoy son de gente joven. Fíjese que hoy la gente de rock hace tango. Y los rockeros internacionales son gente de la tercera edad. Los Beatles son de mi edad, más o menos. A mí sólo me faltan los mangos que tiene McCartney. Para divorciarse le puede dar 140 millones a la mujer. Pero bueno, mire una foto de la orquesta de Pichuco; una de cuando la formó. El tenía 25 años. Claro que en algún momento al tango se le colgó el San Benito de ser para gente mayor. Ahora a los jóvenes les digo que escuchen y copien. Aunque ya es momento de que también agarren el lápiz y escriban lo suyo.

 

-A los 20 usted no tenía las mismas inquietudes que ahora.

 

-Uno se va enriqueciendo. El caudal interno a veces funciona como gatillos para encender el motor. A los 16 escribí mi primer arreglo para una orquesta en Chacabuco. Uno creía que era Mozart. A lo mejor uno empieza a estudiar y a darse cuenta de que no sabe.

 

-¿Y ahora sabe?

 

[Se ríe] -Voy a ser coherente con lo que le dije. Ahora sigo escribiendo el mismo tango, pero visto desde otro lado. A lo mejor ése sea el pulso de los estilos, eso que permite reconocer a tal músico. También digo que hay que usar la "y" en vez de la "o". No hay que polemizar sobre si es una repliki zegarków cosa o la otra. A mí hay cosas de D Arienzo que me gustan. En algún momento era omega replica el diablo [se vuelve a reír]. Me gustan mucho Gobbi, Salgán, Pichuco, Pugliese, Argentino Galván, pero encuentro algunas cosas interesantes en D Arienzo y en otros, aunque al momento de escribir y de tocar yo no lo haga de esa manera. Los respeto a todos. Son capas de la cebolla. Parte de la misma historia.

 

Panerai replica watches http://www.payreplicawatch.com